Netflix ya identificó que unos de los géneros preferidos de sus usuarios es el terror, por lo que la plataforma de streaming apuesta cada vez más a este tipo de producciones y no es la excepción con Midsommar.

Días atrás, se estrenó Maleficio, calificada como la película de horror del año, pero la gran N roja también posee en su catálogo uno de los film más impactantes de la historia:

Midsommar: el terror no espera la noche.

La espeluznante historia llegó a los cines en 2019, tuvo un gran éxito y ya se convirtió en un clásico del género.

Su realización estuvo a cargo de Ari Aster, cuya opera prima, El legado del diablo (Hereditary, 2018), ya lo había ubicado como uno de los grandes directores contemporáneos.

Su pasó por la pantalla grande resultó más que rentable pues la recaudación mundial casi quintuplicó su presupuesto:

la película costó unos 9 millones de dólares y la taquilla superó los 42 millones.

Tras ese fructífero antecedente, el pasado 19 de marzo llegó a Netflix para cautivar a más espectadores.

La versión disponible en la plataforma, la misma que llegó a los cines, tiene una duración de 147 minutos.

Pero existe otro montaje, hecho por el director, de 171 minutos.

Entre ambas películas existen varias diferencias, pero lo más significativo es que la versión más extensa tiene escenas bastante difíciles de tolerar por su violencia y su sangre.

«Más allá de ciertas dosis de humor negro, fanatismo religioso, perversiones sexuales y explosiones gore, lo que al talentoso guionista y director realmente le interesa es construir un universo tan fascinante como macabro,

con sus códigos, reglas y estética propia (lo diurno en lugar de lo nocturno, que suele dominar al terror), y del que seremos testigos privilegiados», dice la crítica del periodista especializado Diego Batlle.

De qué se trata Midsommar, la película de terror más estremecedora de Netflix

«Una mujer afligida acompaña a su novio y sus compañeros de la universidad a una remota aldea sueca que no es la comuna idílica que aparenta ser», dice la sinopsis oficial de Netflix.

Los jóvenes protagonistas de la historia son Dani y Christian. La pareja está atravesando una fuerte crisis que pone en peligro su relación.

Los amigos de él creen que el romance ya no tiene arreglo y se lo hacen saber.

Pero Christian decide invitar a su novia a un viaje que iba a ser solo para compartir con su grupo de amigos y hacer un último intento de reconciliación.

Es así que viajan a la ciudad sueca de Hårga, lugar natal de uno de sus amigos.

Mientras algunos buscan ahondar en sus investigaciones sobre las fiestas del solsticio de verano en Europa, y otros de los jóvenes busca acostarse con el mayor número de mujeres posible,

el aparente paraíso comienza a transformarse en una auténtica pesadilla en donde las tradiciones de la comuna por las fiestas de Midsommar tienen otra agenda para los visitantes.

¿Cómo es la fiesta sueca que «inspiró» la película?

El título del film y parte de su trama está inspirada en las celebraciones suecas del solsticio de verano.

Se trata de un evento tan popular en el país escandinavo que incluso se llegó a debatir si su celebración (festejada la tarde del sábado comprendido entre los días 20 al 26 de junio) debería coincidir con el Día Nacional de Suecia (6 de junio).

Entre las actividades que llevan a cabo está la de construir un poste alrededor del que los asistentes bailan.

La vegetación tiene un rol fundamental, pues estas celebraciones se hacen en lugares en los que esta abunda para así dar buena suerte y salud a la gente y al ganado.

Además, se utilizan verduras como decoración y la gente se coloca coronas de flores en la cabeza.

Estos elementos aparecen en la película de Aster.

De hecho, Dani es elegida Reina tras ser la única que queda en pie bailando alrededor del poste, también decorado con flores.

No obstante, el directo se refirió a la forma en la que creó esta historia y reconoció que se inspiró en diferentes religiones.

«Estaba agarrando cosas de muchos movimientos espirituales diferentes que no tienen nada que ver, en muchos casos, incluso con Suecia, pero hay cientos de cosas entrelazadas aquí [en la película]», explicó a Rotten Tomatoes.

Otro de los detalles veridico es que Hårga, el lugar en el que transcurre la película, existe.

Es un pueblo situado en Hälsingland, una provincia de Suecia. Este lugar está relacionado con la leyenda conocida como Hårgalåten:

el relato popular que cuando el demonio llegó a Hårga lo hizo disfrazado como violinista para engañar a los jóvenes de la zona a bailar hasta la muerte.

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