El exceso es parte de mi naturaleza. El aburrimiento es una enfermedad. Realmente necesito peligro y emoción y es que nunca tengo miedo de arriesgarme”. Con estas palabras a modo de lema Freddie Mercury definía ya no solo su estilo de vida,

sino una filosofía que instauró en todos y cada uno de los ámbitos en los que dejó huella.

Hoy el zanzibarí habría cumplido 75 años,

aunque la idea de llegar a la tercera edad nunca había ido con él. “No tengo ninguna aspiración de vivir hasta los 70.

No quiero parecer morboso. He vivido una vida plena y si mañana muero, me importa un comino. He hecho todo lo que realmente he querido”.

La influencia que ejerció en el mundo de la música fue tal que consiguió cambiar el género del rock 

y darle un punto más dramático, auténtico, ya no solo con una puesta en escena épica, sino gracias a su vestimenta, donde cada pieza estaba estudiada minuciosamente para configurar esos looks que, bajo una imagen de espontaneidad, albergaban horas y horas de trabajo y planificación.

Su indumentaria puede calificarse de muchas formas: genuina, inconfundible, irrepetible.

Y es que fue de los primeros artistas en romper con las reglas de género con sus looks, donde hasta lo mas inverosímil tenía cabida, estilismos que trascendieron a la realidad y que ya no solo lucía en sus videoclips o giras.

El vocalista de Queen ha supuesto una influencia para el mundo de la moda mucho mayor de lo que parece.

Firmas como Versace, Balmain o Moschino son solo algunas de las que han tomado pinceladas de su vestidor en la mayor parte de sus colecciones

mientras que otras de las tendencias ‘más formales’ por la que solía apostar podrían extrapolarse a la actualidad.

Porque hay looks que nunca olvidaremos: desde su capa, corona y cetro en el ‘Magical Tour’ con la canción ‘God Save the Queen’, el kimono oriental de uno de sus conciertos del 77,

a sus cazadoras amarillas (tenía decenas) o los monos que se ajustaban a cada centímetro de su cuerpo y que estaban realizados en todo tipo de materiales como lentejuelas o lúrex.

Todo valía a la hora de salir al escenario, y si era algún tipo de un experimento, mejor que mejor.

Mary Austin, su eterno e imposible amor, fue en parte artífice de dichos estilismos y contribuyó al cambio del joven tímido procedente de una familia tradicional a la super estrella.

Repasando su estilo hay ciertas tendencias que el artista hizo suyas y que siguen siendo de completa actualidad, incluso podría decirse que él mismo ha contribuido a su concepción y popularidad actual.

Algunas de las más llamativas son los vaqueros ajustados con camisetas básicas metidas por dentro, una tendencia que sigue completamente vigente.

Y hablando de camisetas, las que tenían un estampado central (ya fuese de dibujos animados o ilustraciones) figuraban entre sus favoritas y hoy en día siguen siendo muy recurrentes.

En cuanto a las chaquetas con hombreras, hay que señalar que en los últimos años se han acentuado en la moda masculina, igual que los botines que tanto lucía.

En lo que al territorio de la belleza respecta, nos quedamos con su bigote y las uñas pintadas y que cada vez más hombres lucen hoy en día.

Pero si algo hacía que defendiese como nadie cada una de las prendas que se ponía era su arrolladora personalidad (que en realidad no era más que un escudo, según explicaban sus allegados).

Feliz cumpleaños, Freddie.

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