Elegir el tono de pintalabios adecuado es tan importante como elegir una base de maquillaje: que se adapte perfectamente a tu piel pero, también, a tus dientes.

El pintalabios puede ser el mejor aliado para lucir una sonrisa perfecta: bien elegido, el tono no solo realza la boca, sino que también puede crear el efecto de un esmalte dental más blanco.

¿La regla básica?

Evita los tonos y subtonos anaranjados, marrones y coral, que resaltan los reflejos amarillos.

También hay que dejar de lado los tonos nude (del beis al marrón), ya que tienden a apagar los dientes.

En su lugar, opta por subtonos azules fríos que blanquean visualmente la dentadura de forma natural, como los labiales que te mostramos a continuación.

3 tonos de pintalabios para dar la sensación de unos dientes más blancos:

1. Rojo con matices azules

Sello parisino por excelencia, el pintalabios rojo puede ser tu mejor aliado para realzar tu sonrisa.

Elige uno con subtonos azulados, ya que el azul es el opuesto al amarillo en la rueda de colores: granate, carmín o fresa oscuro son los tonos ideales.

Por otro lado, evita los rojos con subtonos cálidos, ya que resaltan los matices amarillos del esmalte.

2. Rosa pálido

Al igual que el rojo con matices azules, el rosa pálido da la sensación de unos dientes más blancos gracias a sus matices fríos y confiere al rostro un aspecto suavizado.

El rosa algodón de azúcar o empolvado, preferiblemente mate para atenuar los matices del esmalte, son la mejor elección para una sonrisa inmaculada.

3. Ciruela o vino

Este tono apagado de violeta (que se opone al amarillo en la rueda de colores), el ciruela es un color misterioso y especialmente moderno, ideal para iluminar los dientes y añadir un toque sofisticado al look.

Especialmente potente en pieles oscuras o bronceadas, también es el color perfecto para los días soleados.

Imagen principal vía Freepick