Nada más amenazante para un vestidor, armario o placard que las polillas. Es que allí estos insectos voladores encuentran todo lo que necesitan para vivir:

Oscuridad, alimento y un espacio apacible para reproducirse, algo que hacen a gran velocidad

Ponen hasta cien huevos en diez días- y esto puede producir desastres en la ropa.

De ahí que un buen repelente sea necesario para mantener las prendas a salvo.

Las polillas se alimentan únicamente de fibras animales, como lana, pieles, seda, plumas, paño y cuero, es decir, prefieren los tejidos más caros.

Estos materiales son fuente de queratina, una proteína fibrosa que estos insectos y sus larvas pueden digerir.

Precisamente, son las larvas las que más daño provocan en la ropa debido a que, a pesar de su mínimo tamaño, cuentan con aparatos bucales que pueden morder y masticar.

Las adultas, en cambio, no poseen dentadura.

El mayor peligro de una invasión de polillas es que sucede de forma silenciosa.

Como prefieren las zonas oscuras y tranquilas, suelen ocultarse donde se almacenan las prendas durante largos períodos.

Rara vez atacan ropa y mantas de uso habitual.

Al parecer, la hembra adulta posee un gran sentido olfativo para detectar el mejor lugar para habitar y poner sus huevos.

Por eso, para evitar el daño que producen las polillas lo único importante es mantenerlas alejadas del guardarropas.

En principio, conviene ventilarlo y limpiarlo con frecuencia.

Luego, antes de recurrir a la antigua y desacertada solución de las bolas de naftalina que no solo son tóxicas para las personas y para las mascotas del hogar, sino que también dejan un desagradable olor, se puede utilizar el notable sentido del olfato de estos insectos para ahuyentarlos de manera natural.

Es que las polillas no toleran el olor de ciertas hierbas aromáticas que, además, son capaces de esconder el aroma que desprenden las fibras textiles de origen animal.

De esta manera, la hembra adulta, mientras busca refugio, se confunde y se aleja del lugar.

Tan solo basta con colocar estas hierbas en bolsitas de organza o de lino y colgarlas dentro del armario para cuidar la ropa de posibles invasiones.

Dentro del amplio panorama de hierbas aromáticas disponibles en la naturaleza, la lavanda y la albahaca se destacan como poderosos repelentes.

Lavanda

Un generoso manojo de hojas de lavanda seca asegura un escudo protector contra las polillas.

La intensa fragancia de esta planta influye en su comportamiento y las ahuyenta.

Por otro lado, la lavanda también puede repeler mosquitos y garrapatas. Uno de sus principales beneficios es que deja la ropa deliciosamente perfumada.

Albahaca

Aunque con un aroma más ligado a la gastronomía y quizás menos agradable para la ropa, se sugiere colocar las hojas de albahaca sobre pequeños platos dentro del armario cerca de las zonas donde las polillas podrían aparecer.

El poderoso perfume de esta hierba aromática también evita la presencia insectos, especialmente, de cucarachas, en los ambientes del hogar.

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