¿Y si, en lugar de derrotar a un oponente en el ring, un luchador estuviera luchando contra sus demonios personales? ¿Y si el triunfo deportivo pudiera verse como una metáfora? Halle Berry nos trae Herida

Pues bien, es cierto.

El debut en la dirección de Halle Berry se acerca a los tópicos sangrientos y maltratados del género de las películas de lucha con tanta seriedad que es casi como si no se diera cuenta de que la trama está repleta de los mayores clichés desde la toma a cámara lenta de la sangre que salpica la lona.

Berry también es protagonista, interpretando a una luchadora de artes marciales mixtas caída en desgracia que ahora trabaja como limpiadora y que esconde el licor entre sus detergentes y acepta estoicamente los abusos de su novio/gerente.

No está mal hecha, necesariamente, sólo que no es sorprendente. La salvadora es la actriz de teatro británica Sheila Atim, fascinante e intrigante en un papel secundario clave.

‘Herida’ (Netflix): argumento

La ex estrella del Ultimate Fighting Championship Jackie Justice (Berry) lleva más de cuatro años fuera del juego. Desgraciada, vive con su novio-manager alcohólico, Desi (Adan Canto, «Designated Survivor»), y los dos parecen no hacer otra cosa que pelear (y no sólo verbalmente), beber y tener sexo. Una noche, él la lleva a una pelea, y Jackie acaba siendo la protagonista al poner al ganador de la noche en el suelo. Ella llama la atención de Immaculate (Shamier Anderson, «Invasión» de Apple TV+), un promotor de la liga de lucha, que la recluta para entrenar para un combate por el título contra Lady Killer (Valentina Shevchenko, la campeona de peso mosca femenino de la UFC en la vida real).

Envía a Jackie a entrenar con Buddhakan (Sheila Atim, «The Underground Railroad»), y justo cuando Jackie parece estar preparada para volver al ring, su madre aparece con Manny (Danny Boyd Jr., «Good Girls»), el hijo que Jackie abandonó en su infancia. El padre de Manny murió, lo que hizo que el niño se negara a hablar. Jackie debe enfrentarse ahora a sus propios demonios mientras intenta recuperar su carrera como luchadora, al tiempo que aprende a ser madre y a sacar a Manny de su trauma.

La mayor baza de Berry como directora es su amor innato por cada uno de los personajes de la película. Los ve a todos, y en cada fotograma, ella y el director de fotografía Frank G. DeMarco («A Mouthful of Air») acarician a sus actores con la cámara. Para ser su primera vez, el ojo de Berry destaca en el encuadre de los pequeños momentos, creando una intimidad entre los personajes -en particular entre Jackie y su hijo, y Jackie y Buddhakan- que resuena a lo largo de la película.

‘Herida’: crítica

El guión tampoco logra construir algunas de las interacciones de los personajes que introduce. Por ejemplo, la relación de Jackie con su madre Angel (una maravillosa Adriane Lenox, «Los Estados Unidos contra Billie Holiday») es, como mínimo, conflictiva, pero en lugar de sentar las bases, la película coloca una explosión cerca del final de la película para revelar por qué su conexión es tan tensa, y luego no hace nada con esa información. Es muy frustrante que Rosenfarb lo exponga todo, permitiendo a dos fabulosas actrices esta enorme escena emocional, y que luego deje morir toda esa deliciosa tensión.

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