El mundo de Willy Wonka y la fábrica de chocolate transmite magia. La primera película, en la que Johnny Depp era el protagonista, fue un fenómeno en las salas de cine y su spin-off con Timothée Chalamet no se ha quedado atrás.

Con tanto éxito en dos cintas, una empresa decidió montar un parque de atracciones temático en Glasgow. ¿Se imaginan poder ver fuentes de chocolate o los Oompa-loompa? Pues nada más lejos de la realidad.

La compañía House of Illuminati prometía una experiencia inmersiva del mundo de Willy Wonka

Llegando incluso a definir este parque de atracciones como «una celebración del chocolate en todas sus deliciosas formas».

En la imagen con la que se ofertó este parque de atracciones se podían observar innumerables flores, animales, piruletas, un río de chocolate. Como si la propia película hubiera traspasado la pantalla…

La imagen del parque de Willy Wonka fue creada con Inteligencia Artificial por la empresa House of Illuminati

Un evento de tal magnitud fue despertando el interés de varios espectadores apasionados de la película.

Pero el chasco fue tremendo cuando llegaron a la dirección señalada y era un simple depósito vacío con unos cuantos detalles artesanales.

Foto tomada por Stuart Sinclair una de las personas que asistió al parque temático de Willy Wonka

Uno de los visitantes ha llegado a contar que este hecho provocó el llanto de sus hijos, pues poco o nada se parecía a lo que le habían prometido.

Un portavoz de la empresa publicó un mensaje desde su cuenta personal de Facebook:

«Desgraciadamente, en el último momento nos sentimos defraudados en muchos aspectos de nuestro evento.

Hicimos todo lo posible por continuar y seguir adelante, pero ahora nos damos cuenta de que probablemente deberíamos haber cancelado el evento a primera hora de la mañana», pero de momento los visitantes no han recibido ninguna noticia sobre el reembolso de las entradas.

La entrada costaba 35 libras y el cartel se realizó con IA

Además de todo lo mencionado, los organizadores del evento señalaban que esta experiencia se podía seguir con una narración de los Oompa-Loompa en directo.

Lo cierto de toda esta historia es que los visitantes pagaron una entrada de 35 libras esperando visualizar algo parecido a un cartel que se había diseñado con inteligencia artificial (IA).

Una estafa, hasta ahora, inaudita.

Imagen principal vía Archivo