¿Panettone o pandoro? Este es el debate que se renueva cada Navidad en Italia y que continúa dividiendo a las familias cuando se realizan las compras para estas fechas.

Los dos son íconos de las gastronomía navideña italiana y no faltan en las mesas de las casas italianas.

Pero hay quien prefiere el panettone, rico en pasas y frutas confitadas y quien ama el pandoro, mantecoso y sin rellenos.

Este «derbi» navideño sobre cuál de estos es mejor es tan antiguo como los propios dulces, aunque casi todos coinciden y el panettone suele ganar la partida.

«La proporción de panettones y pandoros que vendemos es de 10 a 1», comentó a EFE Roberto Cantiani, pastelero en una repostería del centro de Roma que estos días se convierte en un ir y venir de italianos que ultiman sus compras para las celebraciones.

Una diferencia bastante abultada que, en toda una temporada navideña, se traduce en la venta de «4.000 panettones y unos 500 pandoros», sotuvo Cantiani.

Paola, una italiana que acude a la pastelería de Cantiani, confirma la estadística y elige el panettone porque «es más sabroso». Además, lo compra sin azúcar, porque es «demasiado calórico», y sin la fruta confitada.

Esta tradición también seduce a un gran número de turistas que cambian los habituales souvenirs por estos tradicionales

dulces que además con su vistoso empaquetado, acompañado de lazos y motivos navideños, lo convierte en un adorno más en casas, escaparates y estantes de negocios y hogares italianos.

¿El secreto? «Cada pastelero tiene el suyo», reconoce Cantiani, aunque «pasión, amor e ingredientes de calidad» son la clave para que triunfe su sabor.

Dos imprescindibles que se renuevan

La diferencia entre ambos no es solo en la forma. La masa más aireada y parecida al brioche en el panettone.

Mientras, es más compacta y suave en el pandoro. Y respecto el aroma, es más afrutado en el postre milanés y avainillado en la especialidad de Verona.

Los sabores, como con cualquier receta, se adaptan a los gustos de los consumidores, desde los más clásicos, hechos a base de la receta tradicional, a sabores más populares hoy en día como la crema de cacao y avellanas, el pistacho o cremas de frutas.

Pero la necesidad de renovarse ha llevado a transformar los gustos de ambos dulces en propuestas como panettone ‘al Spritz’ o ‘al Capuccino’.

También los nutricionistas se expresan en los medios sobre el tema estos días y son unánimes:

El panettone es menos calórico, aunque la diferencia es mínima.

La bióloga nutricional Francesca Morganti en Corriere della Sera explica: «El pandoro, de hecho, tiene un mayor contenido calórico:

100 g de este producto rondan las 400 kcal, frente a las 350 kcal del panettone.

El mayor contenido calórico del pandoro depende de un mayor porcentaje de grasa, pues tiene un mayor contenido de mantequilla »

Aunque el panettone tradicional, con fruta confitada, sigue siendo la opción más elegida, dijo a EFE David, que durante la Navidad ayuda a su hermana en una pequeña repostería

a tan solo unos metros de la Plaza de San Pedro del Vaticano y que ha sido premiada por hacer el mejor producto de Italia por el V Festival del Panettone Artesanal.

A pesar de que es un dulce imprescindible para los italianos, entre los jóvenes no triunfa tanto como debería,

ya que «ahora ellos no mantienen las tradiciones», y el grueso de consumidores es mayor «a partir de los 30 años», sostuvo David.

En esta pequeña repostería, que durante el resto del año vende otros dulces italianos, en un buen día pueden llegar a vender hasta 10 panettones.

«Viene gente de Latinoamérica, e incluso Japón, a comprar», aseguró.

Imagen principal vía Freepick